
Tener un bebé y sentirse rota a la vez no te convierte en mala madre. Te convierte en alguien que necesita ayuda.
No es una prueba ni sirve para etiquetar nada. Es una forma de ordenar lo que traes.
Antes de nada, separar lo que sientes de lo que crees que deberías sentir.
Muchas veces hay algo ahí que no se ha podido contar todavía.
Volver a existir como persona, no solo como madre.
No. Esa suele durar días y ceder sola. Si a las semanas sigue o va a más, hay que mirarlo.
Sí. Se organiza. No queremos que eso sea un motivo para no venir.
Puede aparecer a lo largo del primer año, e incluso al destetar o al volver al trabajo.
Escríbenos y te contamos cómo empezar, sin compromiso de continuar.