
Nadie llega con las palabras ya ordenadas. Estas son las razones por las que la gente empieza, contadas como se cuentan de verdad.
AnsiedadLa ansiedad no es debilidad ni falta de carácter. Es un cuerpo que lleva demasiado tiempo en alerta y…
Autoestima e inseguridadNo es que te falte confianza. Es que aprendiste a mirarte con unos ojos que no eran los…
Autoexigencia y perfeccionismoRendir siempre tiene un precio. Y normalmente lo paga el cuerpo antes que la…
Estrés y agotamientoEl agotamiento no se arregla durmiendo el fin de semana. Si vuelves el lunes igual de vacía, no era…
Tristeza y malestarNo es estar triste. Es que se apagó el interruptor de las ganas y no sabes dónde…
Dependencia emocionalNo es amar demasiado. Es que aprendiste que te querrían solo si estabas…
Crisis vital y vacío existencialNo estás perdida. Estás en el hueco entre quien fuiste y quien todavía no…
DueloEl duelo no se supera. Se atraviesa. Y no hay un plazo correcto para…
TraumaNo hace falta haber vivido algo extraordinario. El trauma no lo define el suceso, sino lo que dejó…No hace falta que lo tengas claro para pedir cita. Ordenarlo es parte del trabajo.