
No hace falta haber vivido algo extraordinario. El trauma no lo define el suceso, sino lo que dejó dentro.
No es una prueba ni sirve para etiquetar nada. Es una forma de ordenar lo que traes.
No se toca lo doloroso sin haber construido antes un sitio firme donde apoyarse.
El cuerpo marca lo que se puede mirar y cuándo. Aquí no se fuerza nunca.
El objetivo no es volver a pasarlo, sino que deje de gobernar el presente.
No. Contar por contar no cura, y a veces daña. Se trabaja a tu ritmo.
Es muy habitual. Se puede trabajar igualmente.
Trabajamos desde un enfoque psicodinámico. Si en algún momento hiciera falta otra herramienta, te lo diremos con claridad.
Escríbenos y te contamos cómo empezar, sin compromiso de continuar.