
Escuchamos al cuerpo antes de tocarlo. Dolores que vuelven, tensión que no afloja y suelo pélvico, con las manos y con el movimiento.

La primera sesión es sobre todo escuchar: qué te duele, desde cuándo, qué lo empeora y qué has probado ya. Después exploramos y te explicamos lo que encontramos con palabras que se entienden.
El objetivo no es que aguantes más, sino que vuelvas a fiarte de tu cuerpo. Por eso casi siempre hay una parte de manos y otra de movimiento que te llevas a casa.
Embarazo, postparto y mucho después. No es «lo normal después de tener hijos»: tiene solución.
Preparar el cuerpo para el parto y llevar mejor el final.
Revisión, recuperación abdominal e hipopresivos bien pautados.
Esa separación que no se va sola con abdominales.
Al toser, al saltar, al reírte. Frecuente no es normal.
El cuerpo avisa mucho antes de doler.
Fisioterapia y suelo pélvico · Las RozasSi no sabes si lo tuyo es de fisio, de suelo pélvico o de las dos cosas, llámanos y te lo decimos. Preferimos ahorrarte una visita que venderte una sesión.
Miramos cómo se sostiene y cómo compensa tu cuerpo entero, no solo el punto que te duele.
Tensión y dolor de cabeza que salen del cuello.
Esa contractura que siempre vuelve al mismo sitio.
Por qué aparecen y cómo dejar de encadenarlas.
Cómo se organiza tu cuerpo y dónde está compensando.
Volver a entrenar sin recaer. Progresión, no parches.
Recuperar actividad sin miedo y a tu ritmo.
No. Si tienes pruebas o informes, tráelos porque ayudan, pero no hacen falta para pedir cita.
Depende de qué sea y de cuánto tiempo lleve contigo. Después de la primera sesión te damos una estimación honesta, y si vemos que no estamos ayudando te lo decimos.
Solo si tú quieres y después de explicarte en qué consiste y para qué sirve. Se puede empezar sin ella y decidirlo más adelante.