
No es amar demasiado. Es que aprendiste que te querrían solo si estabas disponible.
No es una prueba ni sirve para etiquetar nada. Es una forma de ordenar lo que traes.
El foco no está en la última relación, sino en lo que se repite.
Trabajamos en volver a tener criterio, deseo y vida propia fuera del vínculo.
Soltar la dependencia da miedo. Acompañamos ese tramo, que es el más difícil.
No venimos a decirte qué hacer. Trabajamos para que puedas decidir desde otro lugar, sea cual sea la decisión.
Sí. De hecho es cuando más claro se ve el patrón.
A menudo sí, pero no siempre. Lo miramos sin dar nada por supuesto.
Escríbenos y te contamos cómo empezar, sin compromiso de continuar.