
Volver a entrenar sin dolor es la mitad del trabajo. La otra mitad es volver sin que se repita.
No es una prueba ni sirve para etiquetar nada. Es una forma de ordenar lo que traes.
Miramos tu deporte concreto, no un patrón genérico.
Manos primero, fuerza después. La vuelta se hace progresiva y medida.
Trabajo de fuerza y control específico para el punto que falló.
Casi nunca del todo. Se ajusta la carga, que es distinto de parar.
Sí, aunque el enfoque cambia mucho entre correr, nadar, remar o levantar peso.
Es parte de la lesión y se trabaja. Volver con miedo cambia el gesto y predispone a recaer.
Escríbenos y te contamos cómo empezar, sin compromiso de continuar.