
El dolor de espalda casi nunca está donde duele. Por eso mirar solo la zona dolorida suele dar alivio corto.
No es una prueba ni sirve para etiquetar nada. Es una forma de ordenar lo que traes.
Miramos cómo te mueves entera, no solo la vértebra que duele.
Terapia manual para bajar el dolor y ejercicio para que no vuelva.
Te llevas pautas concretas. El objetivo es que no dependas de la camilla.
Depende de cuánto tiempo lleves con ello. En la primera sesión te damos una estimación honesta.
Puede haber molestia en zonas cargadas, pero no trabajamos desde el dolor: eso no acelera nada.
No siempre. Muchas radiografías muestran hallazgos que no explican el dolor.
Escríbenos y te contamos cómo empezar, sin compromiso de continuar.