
Pilates sobre esterilla, en sesiones individuales o clases reducidas. Sin máquinas, sin espejos y sin competir con nadie.
No es una prueba ni sirve para etiquetar nada. Es una forma de ordenar lo que traes.
No hay nivel de entrada. La progresión es individual dentro del grupo.
Primero que el movimiento sea tuyo; después se sube la exigencia.
Es lo que más resultado da y lo más difícil. Por eso los grupos son estables.
La máquina asiste el movimiento; el suelo lo sostienes tú. Cuesta más al principio y transfiere mejor al día a día.
55 minutos.
Ropa cómoda y poco más. La esterilla la ponemos nosotros.
Escríbenos y te contamos cómo empezar, sin compromiso de continuar.