
El duelo no se supera. Se atraviesa. Y no hay un plazo correcto para hacerlo.
No es una prueba ni sirve para etiquetar nada. Es una forma de ordenar lo que traes.
Sin prisa por pasar página y sin fases que haya que cumplir en orden.
El duelo no es olvidar: es cambiar de lugar a quien ya no está.
Recuperar el disfrute sin sentir que se abandona a nadie.
No hay cifra. Lo que sí sabemos es que el aislamiento y el silencio lo alargan.
Muy normal, y muy poco dicho. Cabe en consulta.
No. También por separaciones, diagnósticos, mudanzas o proyectos de vida que no fueron.
Escríbenos y te contamos cómo empezar, sin compromiso de continuar.